Esta era la pregunta que durante
la sesión de mediación hacía el padre de un niño de 6 años a la madre del
menor.
Ella sin mirarlo le respondía que
no y él ante la negativa le preguntaba ¿por qué? Ella, que seguía sin mirarlo,
le respondía: porque no.
Lamentablemente es algo que se
repite con bastante frecuencia en la vida de muchos padres separados, con o sin
convenio regulador. Para los que carecen de documento legal regulador de
visitas, el poder estar con sus hijos se convierte en un imposible. Y no les
queda otra que acudir a un abogado.

